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23/06/2026

“La profesión necesita talento, y el talento no tiene género", María Luisa Lara

En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, entrevistamos a María Luisa Lara, ingeniera agrónoma, vocal de la Junta de Gobierno del COIAA y abogada

¿Qué significa para ti ser ingeniera agrónoma y formar parte de la Junta de Gobierno del COIAA?

Para mí es una responsabilidad y un orgullo. La ingeniería agronómica está detrás de cuestiones esenciales como alimentación, agua, sostenibilidad, innovación y competitividad. El sector agroalimentario español es fuerte, y Andalucía ocupa una posición relevante.

Formar parte de la Junta del COIAA me permite aportar experiencia, escuchar al sector y dar voz a las compañeras, ya que soy la única mujer en la Junta. Es una profesión técnica, pero también humana: trabajamos para mejorar la vida diaria de muchas personas.

Desde tu experiencia, ¿qué aporta la ingeniería agronómica a la sociedad y qué papel desempeñan hoy las mujeres ingenieras agrónomas?

La ingeniería agronómica aporta soluciones a retos actuales: producir alimentos de calidad, gestionar recursos, modernizar explotaciones, mejorar procesos agroindustriales y compatibilizar rentabilidad y sostenibilidad. Detrás de cada producto hay planificación, normativa, tecnología, seguridad alimentaria, gestión ambiental e innovación.

Las mujeres somos unas grandes aliadas en este ámbito. Según el Observatorio de la Ingeniería de España, la agronómica cuenta con un 34% de mujeres, frente a una presencia global cercana al 20% en otros ingenierías. Aun así, estamos lejos de la plena paridad. Lo importante es que no seamos vistas como excepción, sino como profesionales integradas.

Como vocal de la Junta de Gobierno del COIAA, ¿qué líneas de trabajo consideras importantes para acercar el Colegio a las nuevas generaciones de profesionales?

El Colegio debe percibirse como una herramienta útil desde el inicio de la carrera. Para las nuevas generaciones son clave la formación práctica, el acompañamiento inicial, el contacto con empresas, la orientación profesional y la actualización técnica en digitalización, consultoría, sostenibilidad o normativa.

El COIAA puede actuar como puente entre universidad, administración, empresa y profesión. Además, el reciente Plan Estratégico en el COIAA, que se ha puesto en marcha en 2026, nos ayuda a revisar el enfoque tradicional y a hacer más visible el valor percibido del Colegio.

En mi experiencia, muchas veces una conversación con otro profesional te orienta tanto como un curso; por eso la red colegial tiene mucho valor.

Entre los compañeros colegiados hay un alto sentimiento de pertenencia a la profesión y al COIAA. Esto ayuda a una tendencia natural a la colaboración, ayuda y acceso más corporativo a compañeros que están en diferentes sectores, empresas o con cargos de responsabilidad.

¿Crees que es importante visibilizar referentes femeninos dentro de la ingeniería agronómica y de las profesiones técnicas? ¿Por qué?

Sí, pero desde la normalidad, no desde la excepcionalidad. Aunque las mujeres son mayoría en la universidad, siguen siendo minoría en Ingeniería y Arquitectura. Eso demuestra que aún existen estereotipos y falta de referentes que condicionan la elección de estudios y la proyección profesional.

Visibilizar a mujeres ingenieras ayuda a que una estudiante pueda imaginarse en ese lugar con naturalidad y muestra trayectorias distintas: técnica, gestión, investigación, empresa, administración o dirección.

¿Qué consejo darías a una estudiante que está valorando estudiar ingeniería agronómica y qué oportunidades ves para las nuevas generaciones?

Le diría que es una carrera exigente, completa y con futuro: combina ciencia, tecnología, territorio, economía, medio ambiente y realidad productiva. Las oportunidades son enormes: agua, agricultura de precisión, agroindustria, calidad alimentaria, sostenibilidad, renovables, economía circular, consultoría, administración, investigación e internacionalización.

Andalucía es una potencia agroalimentaria y necesita talento técnico. También le diría que no se deje condicionar por estereotipos: si le interesa resolver problemas reales y trabajar en un sector esencial, esta profesión puede ofrecerle un camino estimulante.

Me parece especialmente importante transmitir que esta profesión no responde a un único perfil: caben mujeres con trayectorias muy distintas, en ámbitos muy técnicos, de gestión, investigación, empresa o dirección. Tanto yo como otras compañeras, somos un ejemplo de ello.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, ¿qué mensaje te gustaría trasladar a las colegiadas, estudiantes y futuras ingenieras?

Me gustaría trasladar reconocimiento y confianza. A las colegiadas, agradecerles su trabajo diario, muchas veces discreto, pero fundamental para el sector. A las estudiantes y futuras ingenieras, decirles que hacen falta perfiles técnicos, rigurosos, creativos y comprometidos.

La presencia de mujeres ha avanzado, pero queda margen para crecer en responsabilidad y visibilidad. La profesión necesita talento, y el talento no tiene género.