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12/03/2026

Flora Moreno: inteligencia artificial para el seguimiento poblacional de la mosca del olivo (Bactrocera oleae)

La ingeniera agrónoma y doctoranda de la ETSIAM ha recibido el Accésit en los Premios Ricardo López Crespo con el proyecto DIGECO-FLY

Flora Moreno es ingeniera agrónoma y doctoranda en la ETSIAM de la Universidad de Córdoba, cuyo trabajo, junto a otros compañeros de departamento, en el proyecto DIGECO-FLY le ha valido un Accésit en los Premios Ricardo López Crespo. Su investigación aplica inteligencia artificial al seguimiento de la mosca del olivo (Bactrocera oleae), una de las plagas más relevantes de este cultivo. Conversamos con ella para conocer su trayectoria, su visión del futuro y el papel que la ingeniería agronómica puede desempeñar en una agricultura cada vez más tecnificada.

Una vocación que nace en casa

Flora creció en una familia dedicada al olivar, un entorno que marcó su relación con la agricultura desde la infancia. “Siempre he estado vinculada al campo. Veía trabajar a mis padres y aprendía de ellos. Mi abuelo, incluso, me enseñaba a identificar el daño de la mosca del olivo en el fruto. Y eso que empezó como una curiosidad, hoy es el centro de mi tesis doctoral”. Asegura que no hay nada que le haga sentirse más orgullosa que estar en contacto constante con un sector que ha sido determinante para ella. Gracias a esta conexión con la tierra descubrió su profesión: estudiar Ingeniería Agronómica. “Comprendí que esta formación me permitía unir mis raíces con una formación técnica capaz de aportar soluciones reales a los retos del sector”.

Durante la carrera, Flora descubrió la entomología agrícola, una disciplina que le permitió profundizar en uno de los problemas más determinantes del olivar. "Decidí estudiar sobre el olivar, porque es el cultivo más importante en mi familia y el que más me gusta. Y, en concreto, la mosca del olivo es una de las plagas más determinantes para la producción y la calidad de la aceituna", asegura. 

Tras completar el grado y el máster, Flora decidió continuar con el doctorado desde la Cátedra Internacional de Inteligencia Artificial en Agricultura de la UCO, donde desarrolla modelos predictivos capaces de identificar la mosca del olivo a partir de imágenes. “La inteligencia artificial está transformando la forma en la que gestionamos los cultivos. Es una herramienta con un potencial enorme”.

DIGECO-FLY: inteligencia artificial para mejorar la toma de decisiones

El proyecto DIGECO-FLY, por el que ha sido reconocida, busca modernizar el seguimiento de la mosca del olivo mediante una trampa electrónica equipada con visión por un dispositivo eletrónico e inteligencia artificial. “Actualmente, el seguimiento se hace de forma manual, con visitas semanales al campo de un técnico. Si el umbral de intervención se supera antes de la visita del técnico al campo, el tratamiento llega tarde. Nuestra trampa toma imágenes diarias, identifica automáticamente la mosca del olivo y envía los datos en tiempo real. Esto permite anticiparse, reducir el uso de fitosanitarios y tomar decisiones más precisas”. 

Para Flora, recibir el Accésit ha sido “una gran satisfacción y una motivación para seguir investigando”. Agradece el apoyo de la Fundación Caja Rural del Sur y a los Premios Ricardo López Crespo, y destaca que premios así “dan visibilidad a proyectos que buscan aportar soluciones innovadoras al sector agrario”.

Mirando al futuro

Flora reflexiona también sobre la presencia de mujeres en las ingenierías. “A veces es el miedo a no sentirse capaz. Y también influye que la agricultura se ha considerado anteriormente como un sector masculinizado. Todavía somos menos mujeres visibles en determinados ámbitos, y por eso considero importante que estemos presentes y participemos activamente, para que las nuevas generaciones lo vean como algo natural. Como un ámbito lleno de oportunidades, donde tradición e innovación pueden convivir”. Y, sobre todo, destaca que: “El campo no es una opción limitada. Es un sector en transformación, tecnificado, que necesita talento joven y preparado”.

Por eso, apunta, que si tuviese que resumir en una sola frase qué aporta una joven agricultora con formación en inteligencia artificial al campo andaluz, sería: "una nueva forma de mirar el campo: con raíces en la tierra y la mirada puesta en los datos y en el futuro".

A punto de finalizar su tesis, Flora quiere seguir vinculada a la investigación y, en un futuro, a la docencia universitaria. “La universidad me atrae mucho. Me gustaría seguir formando parte de un equipo de investigación y poder transmitirle a los demás este cariño por lo nuestro, por nuestra tierra y nuestras raíces, que ha permitido que muchos de nosotros estemos aquí hoy”.